La foto que no se encuentra no existe. Un archivo no es una carpeta de descargas: es un sitio con fecha, una copia en otro sitio y un criterio de qué se borra. Esta guía propone un flujo de piso —no de agencia— para no despertar un lunes sin el disco que tenía las tardes de 2019. El calculador de más abajo pone cifras al «no peso tanto».
Cámara → disco de trabajo → disco o nube de copia. El teléfono no es archivo. La tarjeta tampoco: se formatea.
Nombres que se entienden en un año
Una carpeta `2026-03-barrio-este` dice más que `finalFINAL`. Dentro, deja los nombres de cámara si no quieres pelearte; o un prefijo de fecha. No renombres a `img1` a mano. Las estrellas y colores del revelador son un plus; la carpeta con fecha es el suelo. Separa RAW y JPEG de exportación para no mezclar peso y uso.
| Paso | Dónde | Cuándo | Borras? |
|---|---|---|---|
| Ingiere | Disco de trabajo | El mismo día | No |
| Selecciona | Revelador | Al día siguiente | Sí, las nulas |
| Revela | Catálogo | Cuando haya calma | No los RAW buenos |
| Copia | Segundo disco / nube | Al cerrar la tanda | Nunca la única copia |
Qué borrar y qué no
Borra destellos, duplicados y las diez versiones del mismo paso de cebra. No borres el RAW de la foto que sí quedó: el JPEG de redes no se rebobina. Un disco externo barato sin comprobar es una ilusión: ábrelo cada trimestre. La nube llena no avisa con poesía: avisa cuando ya no sube. Revisa cuotas.
Tandas que se pierden por un solo disco
- Vacía la tarjeta solo cuando hayas visto las fotos en el disco.
- Copia al segundo soporte la misma semana.
- Una vez al mes, abre una carpeta al azar y comprueba que abre.
- Anota en un papel dónde está cada disco.
El archivo es parte de la foto. Sin él, la espera de la esquina no sirvió.
Cierre
Organizar el archivo es un hábito tan poco glamoroso como regar. Fechas, copias, comprobación. Cuando el barrio de hace cinco años abre a la primera, has hecho el trabajo invisible de la imagen. El resto es vanidad de carpeta desordenada.